Un informe aboga por una norma de calidad única para garantizar el futuro del aceite de oliva

9/10/2018

Según se puede concluir en el segundo ‘Informe sobre el Sector del Aceite’ elaborado por el Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada el aceite de oliva precisa de una norma de calidad única que lo regule. Y es que esta se convertiría en la única solución viable para eliminar el alto porcentaje de fraude que está produciendo en su elaboración y comercialización. Algo que puede traer consecuencias nefastas en el valor añadido y la reputación del producto.

Es por ello que se aboga por un sistema de certificación de calidad único que pare la banalización muy acelerada que se está viviendo en los productos tanto por parte del sector de la distribución, como de los propios olivareros. Y también de una buena parte de los consumidores.  Un hecho que no está más que trayendo la eliminación del valor real como producto singular del aceite de oliva y manchando y reduciendo su desarrollo futuro.
Algo que se ve aumentado en un entorno que vive además grandes riesgos, ante el incremento de la producción, y la caída de precios. Así como la reducción del consumo. Eso sí cabe destacar que el aceite de oliva continúa siendo una pieza relevante en el sector agroalimentario en España; y es que continúa presentando una producción de más de 1,2 millones de toneladas anuales, lo que se traduce en más de 4.000 millones de euros. Un sector del que dependen regiones enteras, decenas de miles de agricultores, y un gran número de cooperativas agrarias.


Vital importancia de una norma de calidad unificada para asegurar la viabilidad del aceite de oliva

En el informe se destaca además la importancia vital de la unificación de las normas de calidad en este ámbito, de manera que se asegure el valor al aceite de oliva y la viabilidad del entramado agrícola, industrial, comercial y social que rodean a este sector.

Una norma que vendría a unificar y dar homogeneidad al aceite de oliva, un producto  muy regulado en sus diferentes variedades en la actualidad, pero que no cuenta con una norma  de calidad común. Una manera de marcar los estándares que debe superar el producto y destacar las prácticas irregulares o fraudulentas a eliminar. Entre los pasos que se enumeran para la aplicación de la normativa destaca el proceso de las catas en las que se podrían determinar  las anomalías o defectos que tanto daño están haciendo a la clasificación de los aceites y a su vida en el mercado.

Cabe mencionar que en la actualidad ya existe una normativa de la Unión Europea en la que se marcan unas normas propias y obligatorias para los países. A las que se pueden añadir las del Comité Oleícola Internacional.

Entradas relacionadas

Copyright © UOC X 2018   Aviso legal   Política de privacidad